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San Bernardo
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CAN - FONT
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San bernardo
El San Bernardo es el coloso de la especie canina. Es el más fuerte, alto y corpulento de los perros. Su imagen portando un barrilito de licor es universalmente conocida. Dicen los americanos de él que es la perfecta niñera y es que este perro siente predilección por los más pequeños de la familia, sobre los que proyecta todas sus ansias de protección y amor. Pero el San Bernardo no se limita a proteger a los niños sino que, incluso, los educa para alejarlos del peligro. Y mucho cuidado debe tener aquel extraño que trate de ocasionar un daño a su pequeño protegido, pues toda la furia de sus cien kilos de perro pueden darle una desagradable sorpresa.
El temperamento de la raza es muy alegre, juguetón, afectuoso y algo terco, como la mayor parte de los perros de gran tamaño. Llama mucho la atención que en su comportamiento con el propietario, el San Bernardo se siente un cachorro toda la vida, por muchos años que tenga y por muy grande que se haya hecho. En cuanto a su relación con otros perros, es afable y no busca la pelea pero, seguro de su extraordinaria potencia, no tolera que se le trate de avasallar.
Orígenes de la raza.- En el año 923 nació San Bernardo de Menthon en Menton, región de Saboya (Francia), el cual llegó a ser archidiácono de Aosta, en los Alpes italianos, dedicándose a difundir la fe cristiana entre los habitantes de los Alpes. En uno de esos pasos alpinos se fundó en el año 1.049 el Hospicio del Gran San Bernardo, para ayudar, asistir y refugiar a los caminantes que transitaban por el paso. En un principio, los primeros mastines se utilizaron para la protección contra bandidos y animales feroces existentes en la zona, siendo utilizados posteriormente para la ayuda de los viajeros. Los monjes del Hospicio utilizaron, en un principio, muchas razas caninas para estas labores, pero fueron al final los grandes perros molosos los que, por su fuerza y resistencia para el trabajo, fueron elegidos para tan ardua tarea, dedicándose a la cría y selección de estos animales para mejorar la inteligencia y el olfato del gran mastín, características muy necesarias en estas labores.
La gran difusión del Perro San Bernardo y de la labor de salvamento que realizaban en los Alpes se dio a finales del siglo XVIII - principios del siglo XIX, gracias a las informaciones aportadas por Napoleón y sus tropas a su paso por los Alpes, así como a las historias relatadas sobre el gran Barry (traducido del dialecto bernés como "oso"), perro que realizó abundantes salvamentos.
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